31 de diciembre: fin de plazo para contratar con tarifa plana

Tarifa Plana

El 31 de diciembre finaliza el plazo para contratar trabajadores con la tarifa plana de 100 euros. Ya hemos comentado en artículos anteriores los requisitos necesarios para acceder a este beneficio, así como las posibles desventajas. Esta modalidad de contratación supone un gran atractivo para el empresario por el importante ahorro en las cuotas de la Seguridad Social que conlleva. Sin embargo, el que esté pensando en contratar antes de que expire el plazo, debe tener en cuenta ciertos aspectos que pueden resultar disuasorios.

¿Qué riesgo supone para la empresa este tipo de contrato?

El mayor problema que puede plantear a la empresa este tipo de contrato es el incumplimiento de las exigencias que establece la norma, sobre todo la de mantenimiento de empleo. Recordemos que es imprescindible mantener el nivel de empleo, tanto indefinido como total, durante 36 meses.

Si no se cumple este requisito, la empresa deberá reintegrar la diferencia entre la cotización que se debería haber realizado en caso de no aplicarse la reducción y lo efectivamente pagado, en los siguientes términos:

– El 100% si el incumplimiento se produce a los 12 meses desde la contratación.
– El 50% si el incumplimiento se produce a los 24 meses de la contratación.
– El 33% si el incumplimiento se produce a los 36 meses de la contratación.

El incumplimiento podrá ser también objeto de sanción.

Es decir, desde el momento en que la empresa celebra un contrato con tarifa plana, debe mantener el personal en plantilla y el personal con contrato indefinido. Si un trabajador indefinido abandona la empresa debemos sustituirlo por otro también indefinido de manera que el número de trabajadores indefinidos se mantenga. Si su contrato fuera temporal deberemos sustituirlo por otro bajo cualquier modalidad de contratación.

Si la empresa efectúa un despido por causas objetivas que no sea declarado improcedente, no se tendrá en cuenta la merma de ese puesto de trabajo para el mantenimiento de empleo, por lo que no obligará a devolver las bonificaciones.

Por lo tanto, antes de acudir a este tipo de contrato, es recomendable detenerse a pensar si tenemos trabajadores temporales, eventuales, en prácticas o próximos a jubilarse, de los que vayamos a prescindir antes de 36 meses. Y, por descontado, debemos pensar que la empresa tampoco podrá cerrar ni reducir el personal en ese periodo, a menos que efectúe un despido procedente por causas objetivas; algo que no solo depende del criterio de la empresa sino de lo que pueda decir un juez.





programa de facturacion