6 ideas para reinventar una empresa de productos

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Intentar reinventar una empresa de productos es más difícil que con una de servicios porque toda actividad que implique fabricar supone más inversión y necesidades de financiación. Por eso no es extraño que muchos emprendedores se lancen con negocios de servicios.

Además la creciente competencia de países como China, que fabrican con unos costes y unas obligaciones legales menores, dificulta mucho la supervivencia de ciertas empresas como por ejemplo las de ropa y calzado. En anfix te lo ponemos fácil con este listado de ideas para reinventar una empresa de productos:

  1. Cambia tu modelo de fabricación: los cambios tecnológicos y la aparición de países más competitivos en costes de producción obliga a cambiar la forma de producir centrándose en las fases claves, es decir, en aquellas que mejor puedes hacer o que más calidad y satisfacción aportan al cliente. El resto de fases pueden externalizarse incluso a fabricantes de otros países.
  2. Diversifica tu negocio: y con esto no me refiero a fabricar otros productos sino a incorporar la prestación de servicios accesorios a tu producto. Por ejemplo instalación, transporte, mantenimiento, etc. La gran ventaja de los servicios es que requieren una baja inversión, por lo que pueden ser una fuente de ingresos muy rentable.
  3. Fideliza al cliente: la fidelidad del cliente es un bien muy preciado, y más hoy en día. Fabricar requiere de grandes inversiones y de procesos poco flexibles a diferencia de los servicios. Un cambio en los gustos de tu cliente puede suponer cambiar maquinaria y procesos, por lo que deberías de pasar más tiempo en conocer bien a tus clientes para así mejorar su nivel de satisfacción con tus productos.
  4. Reinventa tus productos: y con esto no quiero decir que inventes el nuevo iPhone, sino que mejores tus productos en base a nuevos usos o nuevos materiales. Para ello es fundamental tener una cultura de empresa que favorezca la innovación por parte del personal.
  5. Amplia nuevos mercados: gracias a los avances en transporte y a las nuevas tecnologías podemos vender nuestros productos en otros países. Contactar clientes de nuevos mercados es asequible y sencillo gracias a Internet, tanto para su búsqueda como para la comunicación.
  6. Céntrate en la distribución: para muchos sectores la distribución es más rentable que la fabricación; al fin y al cabo los canales de distribución son los puentes entre cliente y fabricante. En un mundo global como el actual se puede importar productos fabricados en otros países más competitivos que se distribuyan en el mercado que ya conocemos. Es un cambio radical pero a largo plazo suele valer la pena para sobrevivir en un mercado cada vez más competitivo.

 





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