¿Cómo funciona el IVA en el comercio electrónico?

El comercio electrónico es un sector de la economía que ha experimentado un auge expectacular en los últimos años. Cuando hablamos de comercio electrónico cabe diferenciar entre dos tipos de operaciones: las que se realizan en tu totalidad por medios electrónicos, incluyendo la recepción del producto y las que se contratan por vía electrónica, pero se recibe un producto físico.

En el primer caso se trataría de servicios prestados por vía electrónica, como el suministro de programas informáticos, juegos, enseñanza a distancia. En el segundo se trataría la adquisición de un artículo a través de internet para luego recibirlo en el domicilio. Nos centraremos en las ventas a distancia para definir el tratamiento del impuesto.

Diferentes casos en la gestión del impuesto

Cuando una empresa establecida en España (Península y Baleares) realiza una venta on-line pueden darse las siguientes situaciones:

  • Que el destinatario sea un empresario o profesional, un establecimiento permanente o un particular con sede en España. En estos casos se entenderá que el lugar de realización del servicio es el territorio español, por lo que deberá repercutir el tipo general de IVA, el 21%.
  • Que el destinatario sea un empresario o profesional establecido en un Estado miembro de la Unión Europea distinto de España. El lugar de realización del servicio será el estado de destino y sujeto pasivo será el destinatario, por lo que la operación no irá gravada con IVA español. Lo mismo ocurriría si el receptor de la operación estuviera establecido en un país de fuera de la UE.
    Si el destinatario, empresario o profesional, está establecido en Canarias, Ceuta o Melilla, el lugar de realización será también el de destino y allí se gravará la operación. Por tanto, no se repercute IVA.
  • Que el destinatario sea un particular, establecido en España (Península y Baleares) o en algún Estado de la UE. En este caso, el servicio se entenderá realizado en el territorio español. El sujeto pasivo del impuesto es el prestador del servicio, por lo que deberá repercutir el IVA del tipo general. Si el destinatario fuera un particular establecido fuera de la Comunidad, el lugar de realización del servicios sería el Estado de destino y no habría que repercutir IVA.

Que una operación se entienda gravada en destino implica que es en ese lugar donde se aplica e ingresa el impuesto. Una venta on-line realizada por una empresa española a otra de la UE se recoge en una factura sin IVA. El que recibe el producto se autorrepercute el impuesto por inversión del sujeto pasivo y lo declara en la Hacienda de su país. Se trataría de una operación intracomunitaria.

Guía Completa del IVA