¿Cómo potenciar tu cultura de empresa?

cultura empresarial ok

La cultura de empresa no es algo exclusivo de grandes empresas, de hecho es más fuerte en las pequeñas por la cercanía del equipo humano. Desgraciadamente es muy habitual que en las pequeñas se cree una cultura de empresa de pensamiento único impuesta por el fundador.

La cultura de empresa, como conjunto de normas y valores comunes que guían la organización, está detrás de muchos de los problemas. Valores como la vocación de servicio son claves para fidelizar a los clientes. Y es que la cultura de empresa es como los valores familiares, un nexo de unión con empleados, clientes, y el entorno en el que se mueve cualquier empresa, desde un pequeño negocio de barrio hasta una gran multinacional. Por eso es fundamental saber cómo potenciar la cultura de empresa en cualquier organización porque, según sea ésta, pueden generarse comportamientos erróneos que acaben con la empresa a largo plazo.

Al final la cultura empresarial es como un pegamento invisible, pasa desapercibido a los ojos externos pero es la clave para que todo permanezca unido. La existencia de una fuerte cultura de empresa permite adaptarse a cualquier amenaza del entorno, facilitar los cambios para aprovechar las oportunidades y la generación de rutinas de trabajo correctas. Cualquier negocio está formado por personas, y son sus valores los que pueden hundir o elevar a la empresa, por muy grande que sea por eso deberías tener trabajadores satisfechos para así poder fidelizar a tus clientes.

Sólo con empleados que sientan que la empresa es una familia, podrás tener una gran ventaja competitiva sin grandes inversiones o salarios, o lo que es lo mismo, ser un verdadero líder que sepa motivar y hacer partícipe a su equipo puede desarrollar todo el talento humano para así obtener unos resultados por encima de la media del mercado. Una fuerte cultura de empresa puede ser un verdadero imán para clientes que busquen empresas con trabajadores motivados, con una verdadera orientación al cliente, y que además crean en la honestidad (en especial en la venta) y la fiabilidad.

Aún así la cultura de empresa puede traspasar sus propios límites, porque todo negocio está dentro de un entorno social, más o menos grande, sobre el que influye con los resultados de sus valores. Todo esto provoca un conjunto de acciones, que se conocen como responsabilidad social corporativa, y no es algo no exclusivo sólo de grandes empresas, porque cualquier negocio puede ayudar al entorno del cual se beneficia. Apoyar a asociaciones locales, reducir la contaminación, o cuidar a los trabajadores, son algunas de las pequeñas acciones que cualquier negocio puede implementar.





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