Cómo hacer un presupuesto sin olvidarnos de nada

cómo hacer un presupuesto

Antes o después, seas empresa o autónomo, vas a tener que hacer un presupuesto, así que pon mucho mimo en hacerlo.

¿Por qué? Muy fácil.

El presupuesto no sólo va a aportar una información sobre lo que vale tu trabajo, sino que va a ser una carta de presentación.

Será la forma que tengas de convencer a tu cliente potencial de que debe elegirte a ti.

De su contenido, y no sólo de su importe, dependerá la imagen que proyectaremos de nuestro negocio y que el cliente acepte.

En principio has de tener en cuenta que un presupuesto debe contener una información mínima; eso sí, debe estar todo bien detallado.

¡Veamos entonces cómo hacer un presupuesto!

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¿Qué datos debe incluir un presupuesto?

El presupuesto, al igual que cualquier factura sin errores, debe contener todos estos 6 datos:

1. Datos de la empresa o autónomo que realiza el servicio

En el presupuesto es obligatorio incluir el nombre, NIF o CIF de la empresa o autónomo (según el caso) que va a realizar el servicio y su domicilio social.

Para que quede bien claro de dónde viene el presupuesto y quién va a realizar el trabajo en caso de ser contratado.

2. Datos del cliente que solicita el trabajo

Este dato es muy importante para saber a quién presupuestamos nuestros servicios.

De la misma manera, incluye el nombre, NIF o CIF del cliente y su domicilio social.

También es aconsejable, aunque no obligatorio, incluir sus datos de contacto como el teléfono o email.

3. Descripción del servicio que va a prestarse

Este punto debe detallarse lo máximo posible para que no haya malentendidos.

Es importante ir desglosando sus partes y separando mano de obra y materiales. Lo más sencillo es especificar todo de forma individual y luego agrupar los mismos elementos o de la misma naturaleza.

Por ejemplo, si vas a presupuestar una obra debes separar por un lado los materiales y por otro el coste de la mano de obra.

4. Fecha de finalización de la oferta

En el presupuesto debe figurar la validez del mismo para que el destinatario sepa el plazo de que dispone para aceptarlo.

Además, habrá que indicar posibles recargos por retrasos o imprevistos.

5. Precio total y desglosado

El presupuesto debe contener un desglose de precios, en caso de contener distintas partes y la suma total de los mismos.

Esos importes figurarán sin IVA, aunque lo normal es detallar el tipo aplicable o incluso incluirlo de forma explícita.

No hay que olvidar incluir cualquier coste añadido que sea necesario.

Si los servicios que vas a prestar van a necesitar un apoyo técnico, transportes, un seguro o cualquier otro gasto extra, deberás dejarlo muy claro.

Será la forma de que no haya problemas por ninguna de las dos partes.

Por último, deberás mostrar el precio total del trabajo, IVA incluido.

6. Forma de pago

Es imprescindible detallar cómo se realizará el pago del servicio: transferencia o efectivo, por ejemplo. Además también se detallarán los plazos o anticipos, si los hubiera.

Debes saber, además, que existen otros formatos de presupuesto, como la factura proforma.

La factura proforma hace la labor del presupuesto y es perfectamente válida para ello. Por lo que, si quieres, puedes optar también por este formato.

 

factura proforma
Ejemplo de factura proforma

¿Qué debes tener en cuenta a la hora de elaborar un presupuesto?

Para hacer un presupuesto debemos tener en cuenta los costes que el servicio va a implicar, no solo en material sino en mano de obra y en tiempo.

Pero, ¿cómo se fijan esos precios?

Pueden ser muchas las variables a tener en cuenta, y depende mucho del trabajo que realices. Aún así, y como en todo, sólo hace falta un poco de sentido común.

1. Ten en cuenta el precio de mercado

Debes saber que bajar mucho los precios puede ser un error. A veces tener “precios tirados” puede dar sensación de un servicio de poca calidad.

Pasa lo mismo con el precio muy alto. Deberás justificar “muy mucho” por qué tus servicios son más caros que los de la competencia.

2. Piensa siempre en no perder dinero al realizar un trabajo

Cubrir los costes es básico, por eso debes tener muy claro cuál es tu precio por hora de trabajo.

Así podrás hacer una estimación y luego ajustarlo al momento, al tipo de trabajo a realizar y al cliente.

También debes tener en cuenta que no deberías aceptar cualquier tipo de proyecto. Ten muy en cuenta qué tipo de cliente y qué tipo de proyecto estás presupuestando.

Asegúrate de que podrás realizar el trabajo y de que el cliente es fiable.

De lo contrario, perderás tiempo y dinero.

3. Ten en cuenta siempre tu margen de beneficios

¿Tienes claro cuáles serán tus beneficios después de finalizar el trabajo?

Al principio, como freelance o autónomo, será muy probable que esos beneficios, de haberlos, sean mínimos.

Aún así, con el tiempo tendrás que definir cuál será tu margen de beneficio. Dependerá, seguramente, de la situación del mercado.

4. Deja claras las condiciones del trabajo desde el principio

Revisa siempre las condiciones del proyecto y redáctalas por escrito. Es decir, detalla cada punto de lo que vas a cobrar y cuándo en los servicios que prestas.

Aceptar el presupuesto supone aceptar todo lo que incluye. No te olvides de añadir las condiciones legales para evitar reclamaciones indebidas.

Teniendo claro todo lo anterior, ya tienes los ingredientes suficientes para elaborar un buen presupuesto 😉




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