Cómo ser un autónomo Zen

Emprendedor ZEN
Ser autónomo es un trabajo de 24 horas diarias. Da igual que estés en casa o en un bar con los amigos, siempre estarás pensando en tu negocio, sobre todo al inicio ser emprendedor es muy duro, y más cuando estás tú solo. Entonces tendrás que ser un hombre orquesta que sepa y haga de todo. Olvídate de la imagen de emprendedor que se suele ver en la televisión, porque es mucho más duro y difícil de lo que parece y, por mucho que quieras, es muy complicado prepararse.
La formación y experiencia son importantes pero, incluso si has trabajado ya en el sector donde vas a montar tu negocio, puede que no tengas todas las habilidades necesarias para ser tu propio jefe.
Normalmente un perfil financiero no será buen comercial, y viceversa. Por eso el mejor consejo que te puedo dar para ser un emprendedor de éxito, es que trabajes tus habilidades personales. Para ello no hay casi programas de formación o escuelas empresariales, por lo que lo mejor es aprovechar sistemas ya existentes y trasladarlos al mundo de los negocios. Al igual que en la década de los años 90 se hizo popular aplicar al mundo de los negocios los principios del libro El arte de la guerra de Sun Tzu, hoy en día podemos aplicar los principios del Zen a ser emprendedor.
El Zen es una variante del budismo muy arraigada en Japón que puede ser muy útil para un emprendedor. Y es que una de las enseñanzas del zen es el estar aquí y ahora, poniendo los cinco sentidos en lo que se realiza. Una lección valiosa cuando hay que trabajar muchas horas y aprovechar muy bien el tiempo. Además el zen puede ayudarnos a gestionar de manera eficaz los conflictos para lograr una buena cohesión del equipo y reducir las diferencias. ¿Qué se necesita? Seguir los siguientes principios a través de las políticas de empresa:
  1. Atrévete, no te ates a ideas preconcebidas, automatismos, ni temores infundados o aprendidos que te autolimitan.
  2. Dedica más tiempo a escuchar tanto a tu equipo como a clientes y proveedores.aut
  3. Empatiza con todas las personas para no caer siempre en los mismos errores.
  4. Confía y déjate guiar por las personas que tienen pasión por su trabajo.
  5. Mantén la calma en cualquier situación y nunca levantes la voz.
  6. Delega las responsabilidades dando poder a tus colaboradores.
  7. Potencia el pensamiento lateral y la intuición en los negocios.
  8. Presta atención al bienestar integral  de tus trabajadores.
  9. Promueve una comunicación fluida en la empresa.
  10. Responsabiliza a cada persona de su propia tarea.
  11. Organiza racionalmente el tiempo y el trabajo.
  12. Mantén motivados a tus colaboradores.

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