¿Cuándo debo darle al trabajador reducción de jornada?

Reducción de jornada

La reducción de la jornada laboral es un recurso al que cada vez acuden más trabajadores, en un intento por conciliar la vida familiar y la laboral. Existen una serie de circunstancias recogidas por la ley que contemplan este beneficio, sobre todo las relacionadas con el cuidado de hijos menores y de familiares a cargo con enfermedades o discapacidad. Algunos supuestos de reducción contemplan una duración máxima, pero otros no. Repasemos cuáles son:

Nacimiento de hijo o lactancia, hasta que el menor cumpla nueve meses: una hora diaria que puede dividirse en dos fracciones.
Cuidado de hijo menor de doce años o a una persona con discapacidad física, psíquica o sensorial que no desempeñe una actividad retribuida: reducción de jornada entre 1/8 y 1/2.
Cuidado de un familiar, hasta segundo grado de consanguinidad o afinidad, que por razones de edad, accidente o enfermedad no pueda valerse por sí mismo y que no desempeñe actividad retribuida: reducción de jornada entre 1/8 y 1/2.
Cuidado de menor de 18 años afectado por enfermedad grave de larga duración: reducción mínima de media jornada.
– Reducción de la jornada laboral de las víctimas de violencia de género y de las víctimas del terrorismo.

El trabajador dentro de su jornada ordinaria tendrá derecho a determinar el horario y duración de estos permisos (dentro de la máxima establecida) y deberá preavisar al empresario con quince días de antelación la fecha en que se incorporará a su jornada ordinaria, salvo fuerza mayor.

El salario y la cotización durante la reducción de jornada

La reducción de jornada supone una reducción del salario de manera proporcional a la misma y, por lo tanto también de las cotizaciones a la Seguridad Social. No obstante, la reducción afectará tan solo a la base. Si el trabajador cobra pluses de desplazamiento, peligrosidad, nocturnidad…. habrá que seguir pagándolos.

En caso de despido mientras se disfruta reducción de jornada por motivos familiares el salario a tener en cuenta para el cálculo de la indemnización será el que hubiera correspondido al trabajador sin considerar la reducción de jornada efectuada, siempre y cuando no hubiera transcurrido el plazo máximo legalmente establecido para dicha reducción.

Durante los dos primeros años de reducción por cuidado de un menor se mantiene el 100% de lo que se cobraría de no tenerla, a efectos de prestaciones por jubilación o incapacidad, maternidad o paternidad.

Hay que recordar que la reducción de jornada es un derecho del trabajador, pero debe ser negociado con la empresa. El que la solicita tendrá que probar su necesidad. De lo contrario, la empresa podrá denegarla y habrá que acudir a los juzgados para resolver el conflicto.





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