IRPF

¿Qué es el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas?

El IRPF es un impuesto que obliga a cada persona a contribuir en el sostenimiento de Estado en función de sus ingresos y de su situación personal.

En la Renta, los ciudadanos pagan por lo que han ganado en un ejercicio (un año). Esas ganancias no  solo provienen del trabajo realizado. Cualquier ingreso obtenido (subvenciones, ayudas, rendimientos de productos financieros…..) debe declararse.

Pero no solo cuentan los ingresos sino la situación personal. Dos personas con el mismo volumen de rentas no pagarán lo mismo si sus circunstancias son distintas.

Las circunstancias que influyen en la Renta y hacen que uno pague menos son muchas: familia a cargo, minusvalía, mayor de 65 años….

También existen “deducciones”, que vienen a ser como gastos efectuados que reducen la cantidad que resulta a pagar: donaciones, aportaciones a planes de pensiones…..

¿Cómo funciona el IRPF?

La Renta es un impuesto progresivo: cuando más se gana, más se paga. Pero también puede ocurrir que sea Hacienda la que devuelva dinero, si ya le ha cobrado al que declara más de lo que le corresponde pagar.

A lo largo del año, las personas adelantan a Hacienda pagos del Impuesto.  Los trabajadores asalariados soportan una retención en su  nómina. Su empleador  se queda con un porcentaje de su salario y la ingresa en Hacienda en su nombre. Es lo que se llama un pago a cuenta.

Lo mismo les ocurre a los profesionales. Quién paga su factura les retiene también un porcentaje establecido en la Ley que luego ingresa en Hacienda en su nombre.

Si estas cantidades ingresadas son excesivas para lo que le corresponde pagar, se genera el derecho a una devolución.

¿Cómo se paga el IRPF?

Para pagar el impuesto, el ciudadano debe cumplimentar un modelo que elabora la Agencia Tributaria (modelo 100). Al ir rellenando los apartados, se llega al cálculo final a pagar o a devolver.

¿Qué se declara en la Renta?

En el Impuesto sobre la Renta se declaran todas las percepciones obtenidas por el declarante en un año natural.

  • Rendimientos del trabajo (salarios) o de actividades económicas (ganancias obtenidas por el autónomo).
  • Rendimientos del capital mobiliario (ingresos derivados de intereses de cuentas, dividendos de acciones, rentas producidas por productos financieros..)
  • Rendimientos del capital  inmobiliario (rentas de alquileres)
  • Ganancias patrimoniales (derivadas de una venta de un bien o de premios, subvenciones…)

En general, debe incluirse en la Renta cualquier ingreso que obtenga el contribuyente. Hay rentas exentas, pero conviene asegurarse en la Agencia Tributaria de si lo son o no.

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