Aplazamiento

¿Qué es un aplazamiento?

Un aplazamiento es un tiempo que se concede para el pago de una deuda posterior al vencimiento de la misma.

Es como una prórroga que se da al deudor cuando no es capaz de pagar en el plazo establecido.

La concesión del aplazamiento implica el pago de intereses de demora. Si la cantidad es elevada suelen exigirse al deudor garantías (avales) adicionales.

¿Cuándo se utilizan los aplazamientos?

Los aplazamientos son muy utilizados en las deudas con la administración, sobre todo para pagar los impuestos.

Los modelos de los distintos impuestos (IVA, IRFP, Sociedades) permiten el pago aplazado sin necesidad de aval hasta los 18.000 euros.

Todos los impuestos pueden aplazarse salvo las retenciones, tanto si son de profesionales (modelo 111), como de alquileres (modelo 115).

La solicitud de aplazamiento de impuestos puede presentarse tanto en periodo voluntario (plazo ordinario de pago), como en en periodo ejecutivo (una vez vencido el plazo de pago).

¿Qué coste tiene el aplazamiento?

Pedir un aplazamiento supone pagar intereses.

En el caso de las deudas con la administración, el tipo de interés aplicable será el fijen cada año los Presupuestos Generales del Estado.

Si se presenta aval, se aplica el interés legal del dinero. Si el aplazamiento se solicita sin garantías, se aplica el interés de demora.

¿Cuál es el plazo de pago?

El que solicita el aplazamiento propone los plazos de pago, que puede ser uno o varios, y las fechas en las que desea abonar esos plazos (periodicidad). Pueden concederse esos plazos o bien otros distintos.

En las deudas tributarias, los plazos suelen ser mensuales y se abonan los días 5 o 20 de cada mes.

De este modo, el comienzo del pago puede diferirse hasta 3 o 4 meses del vencimiento de la deuda.

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