Las entidades deben presentar su cuentas anuales en el mes de julio

sociedades cuentas anuales

A las liquidaciones de impuestos que recogemos en el calendario fiscal del mes de julio, se añade la obligación de las sociedades de capital de depositar sus cuentas anuales en el Registro Mercantil de su localidad. Esta obligación recae sobre los administradores de las sociedades anónimas, de responsabilidad limitada, comanditarias por acciones y de garantía recíproca. La obligación también alcanza a las sociedades extranjeras que tengan abierta sucursal en territorio español.

Las sociedades mercantiles dispondrán de plazo hasta el día 30 de julio para presentar las cuentas anuales correspondientes al ejercicio 2014. Ahora bien, hay que tener en cuenta que ese plazo depende de la fecha en la que se haya celebrado la junta para la aprobación de las cuentas. Las cuentas deben aprobarse en el plazo máximo de 6 meses desde el cierre del ejercicio. Pero, una vez aprobadas en junta, la entidad dispondrá de un mes para efectuar el depósito de cuentas. Por lo tanto, si la junta se ha celebrado el 20 de junio, por ejemplo, habrá que presentar las cuentas anuales hasta el 20 de julio. Si la junta se celebró el 30 de junio, dispondremos hasta el 30 de julio de plazo. El plazo de 1 mes se cuenta de fecha a fecha.

Es importante tener esto en cuenta, ya que hay empresas que efectúan el depósito fuera de plazo al no tener en cuenta la fecha en la que los socios hicieron la votación.

Las cuentas anuales forman una sola unidad compuesta a su vez por los siguientes documentos:
* Balance.
* Cuenta de pérdida y ganancias.
* Estado de cambios en el patrimonio neto.
* Estado de flujos de efectivo.
* Memoria.
* Informe de gestión.
* Informe de impacto medioambiental.
* Certificación expedida por el administrador o Consejo de administración relativa al extracto del acta de la junta general donde fueron aprobadas dichas cuentas.
* Informe de auditoría si han sido auditadas.

Las cuentas anuales tienen que ir firmadas por el administrador de la empresa, que responderá de la veracidad de las mismas.

Cabe recordar que las entidades inactivas también tienen que presentar cuentas anuales, mientras no se disuelvan. La falta de presentación conlleva el cierre de la hoja registral que impide la anotación de acto alguno (cambio de domicilio, ampliación de capital, disolución, liquidación…). Basta regularizar los depósitos de los ejercicios que falten para que la situación se subsane.

Mientras la empresa no regularice su situación, el administrador incurrirá en responsabilidad personal ante los posibles acreedores, por lo que no conviene tomarse la obligación a la ligera.

El contenido del depósito de Cuentas Anuales debe coincidir con los datos del Impuesto sobre Sociedades.





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