¿Cómo llevar a tus clientes a la nube? 5 consejos para facilitar el proceso

CLIENTES EN LA NUBE

Una de las mejores formas de aportar un valor diferencial a tus clientes es ofrecerles el uso de nuevas tecnologías que les faciliten el día a día. En este sentido, el uso de la nube, para compartir información y almacenar datos, se ha convertido en una herramienta de máxima utilidad para las asesorías.

La computación en la nube consiste en mover la información que se guarda, por ejemplo, en la memoria del ordenador a un red de servidores remotos que almacenan todos los datos. De este modo, es posible acceder a ellos desde cualquier dispositivo conectado a internet en cualquier parte del mundo.

En el caso de las empresas, el almacenamiento de información en la nube permite compartir con sus asesores los libros de cuentas de una manera sencilla, rápida, rentable y segura.

Sin embargo, ¿qué podemos hacer para que nuestros clientes utilicen este sistema?

Ventajas de trabajar con tecnología la nube

En primer lugar, tendrás que hablarle a tu cliente de los beneficios del almacenamiento de información en la nube. Estos son algunos:

  1. Ahorra tiempo: tu cliente siempre tendrá la información a su disposición y compartida con la asesoría.
  2. Reduce el uso de papeles: toda la información está digitalizada y almacenada correctamente, para que no tengas que guardar papeles y carpetas.
  3. Incrementa los beneficios: el uso de la nube hace que un negocio sea mucho más eficiente. Al reducir el tiempo de ciertas tareas, los empleados pueden dedicarse a asuntos mucho más lucrativas para la empresa.
  4. Permite acceder a toda la información actualizada, desde cualquier lugar.

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¿Cómo empezar a trabajar en la nube con tus clientes?

El uso de ordenadores y programas informáticos es habitual en cualquier oficina de hoy en día. Sin embargo, esto no ha sido siempre así y también ha requerido un proceso de adaptación. Cada vez que surge una nueva tecnología, las personas necesitan un tiempo para acostumbrarse a ella. Esto mismo ocurrirá con la nube y tus clientes.

Cuando se trata de un proceso de aprendizaje relacionado con tecnología, podemos clasificar a las personas en tres tipos:

  • Los amantes de la tecnología que están dispuestos a probar cualquier novedad del mercado.
  • La gran mayoría de las personas que, siguiendo los pasos de los primeros, acaban haciendo uso de las tecnologías.
  • Y los últimos, que no son nada proclives al cambio. Estos, aunque estén dispuestos a aprender, necesitarán más tiempo para adaptarse.

Para empezar a trabajar con tus clientes en la nube, lo primero que deberás hacer es clasificar a cada uno según estos tres tipos. Esto te ayudará a saber cómo tienes que abordar a cada uno de ellos.

Obviamente, con los primeros, los amantes de la tecnología, no tendrás ningún problema. Estarán encantados de probarlo y en poco tiempo tendrán dominado el sistema. Incluso puede que sugieran mejoras que ni habías considerado.

El segundo grupo tampoco será difícil de manejar, aunque requerirá un poco más de tiempo y persuasión. Será con los últimos con quienes deberás emplearte a fondo. Necesitarán más apoyo y es probable que, en algún momento, se desanimen si no consiguen resultados rápido. Estarán de acuerdo en que la herramienta es útil, pero los obstáculos les puede hacer cambiar de opinión en algún momento.

Empezar a trabajar con los dos primeros te permitirá afinar el proceso, hacerlo lo más sencillo e intuitivo posible e incluso podrás aprovechar alguna cita de los clientes satisfechos para convencer a los últimos.

5 consejos para facilitar el proceso

Sigue estos consejos para que ninguno de tus clientes se quede por el camino:

  1. Gestiona sus expectativas: no les digas que el uso del sistema será maravilloso desde el primer momento. Explícales que habrá un primer período de aprendizaje pero que el resultado merece el esfuerzo.
  2. Prepárales para el cambio: antes de que empiecen a utilizar el nuevo sistema, ayúdales a ponerse al día. Envíales artículos, guías o vídeos sobre el tema. Aunque, cuidado, no les avasalles con demasiada información porque podrían empezar a pensar que es un tema demasiado complejo.
  3. Organiza talleres: invita a tus clientes a talleres de “entrenamiento” para que vean en directo cómo funciona el sistema. Esta es una forma de hacer una primera toma de contacto controlada, con resultados positivos.
  4. Asegúrate de que tú y tu equipo estáis preparados: es probable que, al principio, haya problemas. Habrá más llamadas y emails de los habituales de clientes confusos y, quizás, enfadados. No os lo toméis de forma personal y tratad de ayudarles con una sonrisa y rápido.
  5. Busca a líderes internos que promuevan el cambio: puede darse el caso de que un cliente sea del grupo número tres, de los que les cuesta el cambio. Sin embargo, dentro de su equipo quizás haya alguna persona amante de la tecnología que puede ser tu aliado interno para introducir el nuevo software.

Durante todo el proceso, documenta todos los aprendizajes y desarrolla procesos para introducir nuevas tecnologías en el futuro. Recuerda que la innovación en el sector está muy valorada y puede ser una forma de fidelizar y atraer nuevos clientes.

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