Mi web no es rentable, ¿qué hago?

Web rentable

A día de hoy una web es una herramienta básica de marketing para cualquier negocio, no debería pasar sin ella. El problema está en que muy pocas son realmente rentables para sus propietarios, en especial cuando hablamos de pequeñas empresas.

Una web es nuestra oficina o local en Internet, por lo que tiene que ser rentable, como la inversión en un local. Para conseguirlo tiene que cumplir una función, que normalmente es captar clientes o dar visibilidad a nuestro negocio ante los potenciales. La web rentable no tiene que ser necesariamente barata, a veces lo barato sale caro, pero tampoco cara. Es decir, lo importante es que sea útil y sobre todo que la web cumpla el objetivo fijado por la empresa.

Muchas empresas y pequeños negocios cometen el error de delegar al 100% el diseño web en una persona externa, que mucha veces ni entiende el negocio ni tiene conocimientos de marketing. Para ir por el camino correcto puede seguir estos pasos:

  1. Analizar si la web actual cumple los objetivos que se fijaron cuando se diseño. En caso de que no se hubieran fijado habrá que hacerlo de cara a determinar si la web debe captar contactos, vender, dar a conocer la empresa, fidelizar a los clientes actuales, etc.
  2. Si la web está indexada, es decir que buscadores como Google saben que existe, habrá que replantear la estrategia de posicionamiento. Los buscadores son una fuente casi inagotable de visitas y por lo tanto de potenciales clientes. Sin embargo es fundamental posicionarse en aquellas búsquedas que realiza nuestro cliente objetivo. Internet permite llegar a cualquier rincón y cliente del mundo, pero si tienes un negocio local céntrate en esas búsquedas para convertir tu web en una herramienta rentable para captar clientes.
  3. Incluye el nombre de dominio de tu web en cualquier soporte o material publicitario: carteles, emails, tarjetas de visita, Redes Sociales, envases, facturas, etc. A pesar de que vivimos en un mundo cada vez más digital todavía hay muchos soportes físicos que pueden dar a conocer el nombre de dominio de nuestra web.
  4. Realiza intercambios y campañas comunes con proveedores y clientes. Una web puede ser el mejor soporte para hacer campañas conjuntas con productos o servicios complementarios. También, aunque es algo que ha caído en desuso, podemos intercambiar logotipos y enlaces al sitio web con nuestros clientes y proveedores a través de una sección de “colaboradores”  en la web.
  5. Haz promociones o concursos que obliguen a pasar por la web, por ejemplo para descargar ofertas, registrarse, o leer las bases y condiciones. El posicionamiento SEO de tu web mejorará por el aumento de visitas y la permanencia de las mismas, pero también aumentarán las probabilidades de que el visitante se convierta en cliente.





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