¿Por qué fijar un sistema de retribución variable?

Retribución variable

Un sistema de retribución variable no es muy habitual en la pequeña empresa, donde lo más normal es cobrar un salario fijo todos los meses independientemente de la situación del negocio o del trabajo desempeñado. Sin embargo es muy importante crear una cultura de empresa donde todos los trabajadores tengan una actitud proactiva y no reactiva. Que sepan que su esfuerzo es clave para mantener el negocio cada mes, y que vean que cuanto más aportan más reciben.

El salario es uno de los elementos clave para motivar a los trabajadores, aunque sólo cubre ciertas necesidades básicas. Un sistema de retribución variable puede ser muy beneficioso, de hecho su implantación en cualquier sector puede generar muchos comportamientos positivos de gran importancia para cualquier negocio:

  • Estimular a los vendedores.
  • Fidelizar a trabajadores claves.
  • Retribuir justamente la dedicación.
  • Incrementar la productividad o las ventas.

Los objetivos del sistema de retribución variable dependerán de cada situación concreta por la que esté pasando el negocio. Por ejemplo, no es lo mismo estar en un ciclo económico de bonanza, donde se puede crecer en ventas y cuota de mercado, que en un ciclo económico de crisis en el que lo más importante es fidelizar e incluso robar clientes a la competencia. Pero, independientemente de situaciones concretas del entorno económico, siempre es importante que un sistema de retribución variable permita reducir los gastos para ser más eficientes y, sobre todo, mejorar la cooperación del equipo. Porque la función de un sistema de retribución debe ser incentivar a que las personas trabajen en equipo para conseguir los objetivos comunes del negocio. Sirve como elemento de control para corregir los resultados del negocio, facilitando la gestión aunque no debe de ser el único mecanismo de control, por lo que no debe de cambiarse sin haber probado otras soluciones para motivar al equipo humano.

Por último, no existen soluciones únicas ni mágicas para crear un sistema de retribución variable perfecto, porque cada empresa es un mundo y debe de aplicar sus factores personales. Aún así, los pasos a seguir son:

  1. Fijar los objetivos a corto y medio plazo que la empresa quiere incentivar.
  2. Establecer el área donde implantar el sistema de retribución variable. Lo normal es hacerlo con el personal de ventas pero también puede ser operaciones.
  3. Combinar las siguientes características: coherente, flexible, sencillo, justo, transparente, y estimulante para los trabajadores.





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