Préstamos para tu empresa: trámites y condiciones

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La manera tradicional de financiar un negocio es a través de los préstamos bancarios. Conseguir que una entidad financiera preste la cantidad de dinero necesaria para las necesidades de la empresa y proceder a la devolución de la cantidad prestada y los intereses correspondientes en un plazo determinado suele ser la forma más utilizada. ¿Cuáles son las cuestiones principales a tener en cuenta en estas operaciones?

El trámite de la solicitud

Es importante que tengamos en cuenta una serie de aspectos a la hora de solicitar un préstamo para nuestro negocio a un banco.

En primer lugar debemos indicar el destino que se va a dar el dinero: compra de activos (maquinaria, equipos informáticos, mobiliario, un inmueble para la actividad, …). Además debemos darle a la entidad información de cuál es la situación actual del negocio, presentando las declaraciones de impuestos correspondientes (IVA e IRPF o Sociedades) y un balance lo más actualizado posible.

Es más que probable que el banco solicite garantías (avales) que cubran la contingencia de que no se devuelvan las cantidades prestadas. si el solicitante es un autónomo el préstamos se formalizaría a su nombre y podría aportar garantías personales o bien conseguir un avalista. si se solicita a nombre de una sociedad el préstamo se le daría a ésta pero es muy posible que el banco exija garantías por parte de la empresa e incluso de sus socios.

Además el solicitante deberá indicar si está pagando otros préstamos, ya que su capacidad para devolver lo prestado merma según su nivel de endeudamiento.

Con toda la información facilitada el banco analizará el riesgo de la operación y decidirá si otorga el préstamo y en qué condiciones.

Las condiciones de los préstamos

A la hora de firmar un préstamos debemos tener en cuenta los siguientes conceptos:

  • Capital: Es la cantidad prestada por la entidad.
  • Intereses: Es lo que nos cobra el banco por el préstamo. Se paga la parte proporcional con cada cuota que se abona y la cantidad se calcula en función de la tasa a aplicar. El tipo de interés puede ser fijo (se establece en el contrato cuando se firma el préstamo) o variable (la cantidad varía cada año en función de la referencia que se marque en el contrato). Los préstamos a interés variable se suelen referenciar al euribor, al que se le añade un porcentaje adicional.
  • Plazo de amortización: Es el tiempo en el que se obliga a la devolución del préstamo y los intereses. Generalmente se fija en mensualidades.
  • Periodo de carencia: Se puede poner una condición en el préstamo que permita no empezar a devolver el capital hasta una determinada fecha. Si se fija un periodo de carencia de un año no se empezará a amortizar el préstamo hasta que haya transcurrido un año de su firma y sólo se pagarán intereses durante ese periodo.
  • Comisión de apertura: Es la cantidad que el banco nos cobra por la formalización del préstamo y suele fijarse en un porcentaje sobre el capital otorgado.
  • Comisión de cancelación: Si queremos cancelar el préstamo antes del tiempo fijado el banco puede cobrarnos una comisión, que sería de un porcentaje sobre el capital pendiente de pago.





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