¿Tienes que rectificar el Impuesto de Sociedades?

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El día 28 temina el plazo de presentación del Impuesto sobre Sociedades. Debido a la detallada información que contiene y a la complejidad que supone el conocer toda la normativa fiscal concerniente al modelo, es fácil cometer errores al introducir los datos.

Cometer errores en la cumplimentación de un impuesto es algo que puede ocurrir. ¿Quién no se equivoca alguna vez?. En este supuesto, Hacienda ofrece al contribuyente la posibilidad de presentar complementarias y sustitutivas de declaraciones y autoliquidaciones, a fin de subsanar los errores detectados de manera voluntaria. Pero hay que tener en cuenta que las rectificaciones deben realizarse dentro del plazo reglamentario de presentación del impuesto para no tener problemas con la Administración.

Hemos comentado en artículos anteriores las distintas formas de corregir un modelo, dependiendo de la naturaleza de la corrección. En este sentido, hay que recalcar un hecho de vital importancia. Al igual que ocurre con la Renta, no es posible presentar una rectificación para optar por un beneficio fiscal si no se hace dentro del plazo ordinario de presentación del impuesto.

TUTORIAL: Cómo rellenar el modelo 202 sin errores: Pagos a cuenta del Impuesto sobre Sociedades.

Si tuviéramos derecho a aplicar incentivos por creación o mantenimiento de empleo, por ejemplo, que nos permitieran aplicar un tipo impositivo menor, no podremos hacerlo fuera de plazo. Tampoco podremos aplicar la compensación de bases imponibles negativas de ejercicios anteriores. Si será posible modificar datos económicos o identificativos, pero, a este respecto, cabe realizar también una advertencia.

La corrección de errores fuera de plazo se entiende legalmente como una negligencia por parte del contribuyente, y esto aún cuando no se derive de la misma perjuicio alguno para la administración.

De todos modos, lo más prudente si se advierte un error, es modificarlo. Si la Agencia Tributaria lo advierte y nos envía un requerimiento o una liquidación paralela, el daño será todavía mayor, porque la corrección no se ha realizado de manera voluntaria. Por lo tanto, si detectamos la necesidad de una subsanación, mejor no arriesgarnos y efectuarla, sea cuando fuere.



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