Una manera sencilla de entender la Declaración de la Renta (II)

entender declaracion II

En la primera parte de esta aproximación al Impuesto sobre la Renta explicamos como se calcula el total de los rendimientos obtenidos por los que habrá que tributar, la Base Imponible. La base imponible está partida en dos, puesto que los ingresos se agrupan en dos bloques: : la base imponible general y la base imponible del ahorro. Cada uno de estos bloques tributará de manera diferente.

Base Imponible General y del Ahorro

La suma de rendimientos se efectúa atendiendo a la su inclusión en una base o en la otra. Los rendimientos del trabajo, por ejemplo, no se suman con los intereses de cuentas.

La base imponible del ahorro está formada por los rendimientos del capital mobiliario (dividendos, intereses, cobro único de prestaciones de jubilación, invalidez, indemnizaciones de seguros) y las ganancias y pérdidas patrimoniales derivadas de transmisiones. Las ganancias patrimoniales que no son consecuencia de una venta, como puede ser un premio de un concurso, no se incluyen en la base del ahorro, sino en la general.

Todo el resto de percepciones se integran en la base imponible general.

Para hallar el importe de cada una de las dos bases imponibles, no se realiza una simple suma de los distintos rendimientos que las componen. Las rentas se integran y compensan entre si según su naturaleza. En la base imponible del ahorro, los rendimientos del capital mobiliario y las ganancias y pérdidas patrimoniales se integran y compensan por separado. Si vendo un bien y me genera una pérdida, no podré restarla de los intereses de cuentas obtenidos en el ejercicio. La restaré de futuras ventas que se produzcan en los 4 años siguientes. Si no se producen, el importe no podrá deducirse.

Del mismo modo, en la base imponible general, las pérdidas patrimoniales no derivadas de transmisiones solo pueden restarse de los rendimientos del trabajo con el límite del 25% de estos rendimientos. El exceso, de haberlo, se compensará en los 4 años siguientes.

Veamos un ejemplo:

Si yo tengo como ingresos de ejercicio mi nómina, intereses de cuentas, una venta de acciones con pérdida y la imputación de rentas de un inmueble vacío de mi propiedad, esas rentas se repartirían del modo siguiente:

* Mi nómina y la imputación de rentas se sumarán e integrarán en la base imponible general.

* Los intereses de cuentas y la venta de acciones se integrarán en la base imponible del ahorro. Ahora bien, la pérdida derivada de la venta de acciones no se restará de la suma de los intereses percibidos. Ese importe se restará de las ganancias derivadas de futuras transmisiones, que puedan producirse en los 4 años siguientes.

Una vez calculadas ambas bases, sobre la base imponible general se aplican ciertas reducciones que hacen que su importe sea menor: la reducción por tributación conjunta; aportaciones a planes de pensiones; pensiones compensatorias; aportaciones a partidos políticos… Algunas de las reducciones están sujetas a unos límites, de manera que los excesos no aplicados podrán deducirse en los cuatro años posteriores.





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